Las exportaciones peruanas hacia Chile alcanzaron US$1.251,3 millones durante el primer semestre de 2026, con un crecimiento de 10,1%. El agro es uno de los sectores de mayor dinamismo, con la palta como protagonista: entre enero y mayo sus ventas sumaron US$61,66 millones.
El mercado chileno está adquiriendo un peso cada vez mayor para la oferta agroexportadora peruana. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones totales de Perú hacia Chile alcanzaron US$1.251,3 millones, registrando un crecimiento de 10,1% respecto del mismo período del año anterior, según cifras de la Asociación de Exportadores del Perú (ADEX) .
Más allá del tradicional intercambio minero e industrial entre ambos países, el nuevo impulso comercial comienza a mostrar un componente marcadamente agroindustrial y agrofrutícola, con productos como palta, arándanos, frutas frescas y congeladas, aceite de oliva, aceite de palma y derivados de cacao aumentando su presencia en el mercado chileno.
Los antecedentes entregados por Perucámaras muestran además que la expansión no está concentrada exclusivamente en Lima. Regiones agrícolas del norte y sur peruano están adquiriendo creciente protagonismo, abriendo nuevas oportunidades para productores, exportadores y empresas procesadoras.
Palta peruana hacia Chile: más de US$61 millones en cinco meses
Dentro de esta nueva dinámica, la palta aparece como uno de los casos más relevantes para el sector frutícola.
De acuerdo con información del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego de Perú (MIDAGRI), entre enero y mayo de 2026 Perú exportó hacia Chile 38.300 toneladas de palta, por un valor FOB de US$61,66 millones.
Las cifras representan un crecimiento de 81,8% en volumen y de 123,2% en valor frente a igual período de 2025, una diferencia que muestra no solo un fuerte aumento de las cantidades comercializadas, sino también una mayor valorización de los embarques.
MIDAGRI califica a Chile como un mercado estratégico para la palta peruana. Entre 2022 y 2025, las exportaciones hacia el mercado chileno registraron un crecimiento promedio anual de 11,4% en valor FOB y 5,7% en volumen.
La evolución adquiere particular relevancia considerando la cercanía geográfica entre ambos países, las cadenas logísticas terrestres y marítimas disponibles y el peso que tiene la palta dentro del consumo chileno.
El crecimiento de las exportaciones hacia Chile se inserta dentro de una relación comercial bilateral que en los últimos años ha venido aumentando y diversificándose.
La evolución observada durante 2026 confirma que el mercado chileno mantiene espacio para nuevos proveedores peruanos, particularmente en alimentos y productos agroindustriales.
En el sector frutícola, el crecimiento de la palta es probablemente la señal más visible: 38.300 toneladas en apenas cinco meses y un salto superior al 80% en volumen convierten a Chile en un destino cada vez más relevante dentro de la estrategia comercial de la industria peruana del aguacate.
Del arándano y la palta fresca a pulpas, congelados y aceites
Ese desafío fue planteado directamente por Silvia Lama, gerente comercial y de Desarrollo de Negocios de Perucámaras.
La ejecutiva sostuvo que Perú tiene espacio para avanzar desde categorías ya posicionadas —como paltas, arándanos y cacao— hacia productos de mayor elaboración. En frutas, las alternativas incluyen congelados, pulpas, snacks deshidratados y aceites, mientras que en cacao el paso siguiente sería avanzar desde manteca, pasta y polvo hacia chocolate terminado.
Este punto resulta especialmente significativo para el sector agroindustrial. Chile deja de aparecer únicamente como destino para fruta fresca peruana y comienza a perfilarse también como mercado para ingredientes, congelados, aceites y productos agroalimentarios procesados.
El avance peruano no está siendo protagonizado solamente por las grandes agroexportadoras. En julio pasado, 31 pequeños productores pertenecientes a la Cooperativa Agraria del Valle de Cinto, en Tacna, concretaron por primera vez una exportación directa de 21,55 toneladas de palta Hass hacia Chile, mediante una operación comercial con la empresa chilena Doña Rosa SpA.
La organización posee una oferta anual estimada en 288 toneladas de Hass y sus productores manejan cerca de 60 hectáreas. Para concretar la operación, la fruta fue seleccionada, acondicionada y embalada en un packing ubicado en Zofratacna, mientras que Senasa realizó la inspección y certificación fitosanitaria requerida para ingresar al mercado chileno.
El caso refleja un fenómeno relevante para la agricultura peruana: organizaciones de productores de menor escala están intentando avanzar desde la producción primaria hacia la exportación directa, profesionalización comercial y gestión de poscosecha.
La expansión agrícola hacia Chile también está modificando el mapa exportador peruano. Según Perucámaras, La Libertad se encuentra aumentando sus exportaciones hacia Chile principalmente mediante paltas y arándanos, mientras que Lambayeque destaca por los envíos de paltas y frutas congeladas. Piura, en tanto, avanza mediante distintas frutas frescas, mientras San Martín aumenta su presencia con aceite de palma y productos vinculados a la industria oleaginosa.
Este comportamiento es relevante porque muestra una diversificación de la relación comercial bilateral más allá de minerales y manufacturas.
En 2025, la macrorregión sur representó cerca del 37% de las exportaciones peruanas hacia Chile, considerando minería, agroindustria, manufacturas y productos pesqueros, de acuerdo con Perucámaras.
Cacao, aceite de oliva y alimentos procesados
La agricultura peruana también está avanzando hacia categorías menos tradicionales en su relación comercial con Chile.
Perucámaras identificó productos que hasta hace poco tenían envíos marginales o inexistentes y que durante 2025 comenzaron a registrar crecimientos importantes. Entre ellos figuran el aceite de oliva extravirgen producido en Tacna, así como aceite de palma y pasta de cacao sin desgrasar procedentes de Ucayali.
La tendencia abre una segunda etapa para la agroexportación peruana: no limitarse exclusivamente al envío de materias primas o frutas frescas, sino aumentar la participación de alimentos procesados y productos con mayor transformación industrial.
Para las regiones productoras peruanas, el desafío será transformar este crecimiento en una relación de largo plazo, fortaleciendo productividad, calidad, logística, sanidad e industrialización. Para la industria chilena, en tanto, el fenómeno confirma una integración agroalimentaria regional cada vez mayor y la creciente presencia de Perú como proveedor de fruta fresca y productos agroindustriales.
Fuente: Diario Frutícola (Chile)





