En muchas de las principales zonas productoras de arándanos de Perú se está produciendo una rápida transición varietal. Los productores están realizando grandes inversiones en genéticas más modernas pensadas para mejorar los rendimientos, la calidad de la fruta y la vida útil en los mercados de exportación de larga distancia. Así lo señala Karan Parashar, de Exotic Imports Pvt. Ltd., tras visitar explotaciones en el norte y el centro del país.
Karan recorrió recientemente zonas productoras de arándanos como Trujillo, Chiclayo, Caraz, Cañete e Ica. Según él, la diversidad geográfica de Perú sigue siendo una de las mayores ventajas del país, ya que permite que la producción se vaya trasladando entre las zonas de montaña, el interior y la costa, manteniéndose así una cosecha casi ininterrumpida durante todo el año. «La fruta de temporada baja procede de las regiones montañosas, mientras que los volúmenes de exportación alcanzan su punto álgido entre agosto y noviembre».
Para la nueva campaña, Karan prevé un incremento global de la producción de entre el 30 y el 40%, aunque persisten las dudas sobre el posible impacto del fenómeno de El Niño. «Incluso con la incertidumbre que rodea a El Niño, creo que Perú producirá bastante más fruta que el año pasado. Buena parte de ese crecimiento no se debe a grandes ampliaciones de la superficie plantada, sino a la implantación de genéticas que ofrecen un mayor rendimiento, algo cada vez más evidente en las principales regiones productoras del país».
Una de las tendencias más evidentes que observó Karan durante su visita fue la rápida sustitución de variedades antiguas por selecciones más modernas, capaces de ofrecer mayores rendimientos y de cumplir con los requisitos de calidad exigidos por los destinos de exportación más lejanos. «La transición se está produciendo muy rápido, porque los productores buscan mayores rendimientos, calibres más grandes, una mejor firmeza, y una mayor vida útil y productividad. Los mercados están evolucionando y los exportadores necesitan fruta que soporte trayectos más largos sin pérdidas de calidad en destino», explica.
Este cambio tendrá un impacto directo en la calidad de los arándanos que lleguen a Asia, subraya Karan. «Los países más alejados de Perú necesitan fruta que pueda transportarse y que llegue en excelentes condiciones. Eso es lo que está impulsando gran parte de la renovación varietal que estamos viendo hoy».
Entre las nuevas genéticas que más interés despiertan entre los productores destacan Sekoya Pop y Apex, valoradas por su firmeza, su textura crujiente, su vida útil y su idoneidad para envíos de larga distancia.
«Esta campaña espero que vaya aumentando la presencia de estas nuevas genéticas en la India, a medida que crezca el interés de los productores en variedades adecuadas para envíos de larga distancia. Estas nuevas genéticas permiten obtener una fruta más crujiente, con una mejor retención de la pruina y una mayor firmeza y vida útil, lo que las hace más adecuadas para destinos como la India, China, Tailandia y otros mercados que requieren tiempos de tránsito más prolongados en comparación con los destinos tradicionales de Norteamérica y Europa».
Aunque las variedades tradicionales siguen en producción, Karan señala que muchos productores reservan la fruta de líneas genéticas más antiguas para mercados cercanos con menores tiempos de tránsito. «Las grandes explotaciones con plantaciones extensas están llevando a cabo esta transición de forma gradual, mientras que en nuevos proyectos se utilizan casi exclusivamente nuevas variedades genéticas».
Con el aumento de la producción, Karan prevé que las importaciones indias de arándanos crezcan aproximadamente entre un 25 y un 30% esta campaña. Atribuye gran parte de ese crecimiento a la entrada en producción comercial de variedades que ofrecen un mayor rendimiento y a una mayor disponibilidad de fruta apta para exportación. Por otro lado, la logística y los precios internacionales siguen siendo factores clave tanto para importadores como para exportadores.
El flete marítimo sigue ganando adeptos entre los importadores indios de arándanos, que buscan alternativas al costoso transporte aéreo. «Los envíos por mar desde Perú a la India tampoco son una novedad; de hecho, la temporada pasada llegaron al país alrededor de 22 contenedores. Sin embargo, se trata de un proceso en desarrollo; el sector está evaluando qué variedades se comportan mejor en tránsitos prolongados y qué rutas y operadores logísticos ofrecen los resultados más fiables».
A pesar de las preocupaciones persistentes en torno a los costes logísticos, las disrupciones geopolíticas y los riesgos climáticos, Karan considera que los productores peruanos ven Asia como uno de sus mercados con mayor potencial.
«Los exportadores están siguiendo muy de cerca la evolución del consumo, sobre todo a medida que la demanda crece fuera de las grandes áreas metropolitanas de la India. La demanda no se limita ya a las ciudades más grandes, y eso abre oportunidades para los exportadores que buscan diversificarse más allá de los destinos tradicionales. Junto a mercados como Taiwán, Japón, Tailandia e Israel, la India ocupa un lugar cada vez más relevante en los planes de exportación de los productores y en sus estrategias de crecimiento en Asia», concluye Karan.
Fuente: Fresh Plaza





