Como todos los años, el Perú está presente en FRUIT LOGISTICA, una de las ferias agroalimentarias más importantes del mundo, que se celebra esta semana en Berlín. El objetivo es claro: afianzar mercados, sostener relaciones comerciales y captar nuevas oportunidades, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica europea y una reducción —o estancamiento— del consumo de frutas y verduras en varios países del continente.
El clima no es sencillo. Alemania, principal mercado y termómetro del consumo europeo, atraviesa una etapa de moderación en la demanda, un fenómeno que preocupa tanto a productores como a importadores. Según datos de la Sociedad de Información del Mercado Agrícola (AMI), el consumo per cápita de fruta en Alemania fue de aproximadamente 47 kilos en 2025, apenas un kilo más que en los tres años anteriores, pero dos kilos menos que en 2021. En verduras, la cifra ronda los 44 kilos, mientras que el consumo de carne supera los 54 kilos por persona al año.
Los consumidores alemanes gastan, en promedio, solo 5,12 euros semanales en frutas y verduras, es decir, 73 céntimos al día, una cifra que grafica la dificultad estructural del sector para ganar espacio en la canasta familiar. Para la Asociación Alemana de Comercio de Frutas (DFHV), el problema no está tanto en los precios —que incluso han bajado ligeramente en verduras— sino en cambios de hábitos, como el hecho de que los hogares cocinan cada vez menos.
Innovación como respuesta
En este contexto, los grandes medios especializados del sector coinciden en que la innovación es el eje central de FRUIT LOGISTICA 2026. Más allá de la coyuntura económica, la feria exhibe una batería de avances tecnológicos, nuevas variedades y estrategias de marketing orientadas a reactivar el consumo y diferenciar productos.
Uno de los anuncios más relevantes fue el de Yelloway, la alianza de innovación entre Chiquita y KeyGene, que presentó la finalización del primer pangenoma del banano. Este hito científico acerca a la industria a la creación de variedades más resistentes a enfermedades y al cambio climático, un tema clave para productores latinoamericanos y, en particular, para países exportadores como el Perú.
En el segmento premium, la manzana Cosmic Crisp® continúa su expansión en Europa con la incorporación de tres nuevos socios licenciatarios —DOSK, AFG y World Wide Fruit— que se suman a VOG y VIP. La estrategia apunta a una cobertura continental más eficiente y a consolidar el posicionamiento de marca en un mercado cada vez más competitivo.
Algo similar ocurre con Pink Lady®, que aprovechó la feria para presentar una nueva identidad de marca y una ambiciosa campaña internacional bajo el lema “Tan crujiente. Tan jugosa. Tan fresca”, con foco en consumidores jóvenes, un segmento clave para el futuro del consumo frutícola.
Tecnología, logística y nuevos productos
La feria también destaca por los avances en tecnología poscosecha y logística. La empresa alemana KRONEN presentó el sistema de secado K1040H, capaz de eliminar suavemente el agua superficial de productos lavados, con un rendimiento de hasta 1.500 kilos por hora y una reducción de humedad residual de entre 2 % y 4 %, una mejora significativa para la vida útil y la eficiencia logística.
En frutos rojos, el Grupo Frutania presentó en Berlín su nueva variedad exclusiva de frambuesa RUBIN, caracterizada por frutos grandes, larga vida poscosecha y excelente sabor, pensada para responder tanto a las exigencias del retail como del consumidor final.
Un telón de fondo complejo
A este escenario se suma una preocupación adicional: la seguridad en la cadena logística. Alemania importa alrededor del 80 % de sus frutas y el 60 % de sus verduras, y los cargamentos de banano han sido utilizados por redes criminales para el contrabando de cocaína desde América Latina. Según la DFHV, las amenazas a trabajadores portuarios, camioneros y personal logístico se han intensificado, lo que añade presión a un sector ya tensionado.
FRUIT LOGISTICA 2026 reúne este año a unos 2.600 expositores de 90 países y convoca a los principales actores del comercio internacional de frutas y hortalizas. No está abierta al público general: es un espacio estrictamente profesional, donde se cruzan negocios, tecnología y geopolítica del consumo.
Para países como el Perú, la feria confirma una realidad: la oferta exportable es sólida y cada vez más sofisticada, pero el desafío ya no es solo producir más o mejor, sino entender a un consumidor europeo más cauteloso, menos impulsivo y con hábitos en transformación.




